Dice una frase popular que el saber no ocupa lugar. Y es bien cierto. Nunca está de mas aprender cosas nuevas, y mucho mejor si son interesantes.

Lo que no tengo claro es que mis hijas piensen igual. Adolescentes (dos de ellas), con pleno derecho y pocos deberes, afrontan nuevamente otro curso escolar.

En un principio todo son buenas intenciones. No les quiero quitar mérito, pues que tengan ganas de empezar y no plantearse no acudir al instituto, a veces ya es mucho. A medida que vayan pasando los días ya veremos como siguen de ánimos.

Pero el tema que me ocupa no es éste. Otro muy diferente es el vacío que dejan, y no precisamente en mi corazón, puesto que no marchan de casa, sinó en el bolsillo. Mas que vacío es un gran agujero negro. Por el momento el precio en libros es de unos 360€ por cabeza. El tema material escolar y AMPA ya está pagado antes de verano, pero fueron unos 90€ por criatura.

A partir de mañana me vendrán con la correspondiente carta de pago para excursiones y salidas programadas, la lista del material específico de dibujo, la carpeta de tamaño XXXL que deberemos comprar para que guarden una lámina de plástica (y que probablemente olvidaran en casa justamente el día que llueva), el cartabón y la escuadra extragrandes que después no caben en los cajones del escritorio, el compás pero de unas medidas determinadas ... Ya veis que hay clases en las que todo depende del tamaño .... (empezamos pronto)

Todo ello sin olvidar la calculadora, pero no una normalita, no. Tiene que ser esa que tiene 80 funciones y que nadie sabe como va, para que calcule la raiz cuadrada del coeficiente intelectual que tendran las niñas cuando terminen el curso. Pero como no conocemos el funcionamiento de la misma, pues tampoco sabremos hasta donde llega su inteligencia, aunque yo ya me hago una idea, y sé que toman el pelo, a mi y a los profesores.

Así que ya veis el panorama, y eso que las tres van a la escuela pública. No me sabe mal pagar todo ello, pero el problema es como les hago entender que a mi me cuesta tiempo, esfuerzo y que el dinero no lo regalan. Ellas tiene una escala de valores diferente, y a pesar de que son lo que podríamos llamar una chicas muy legales, hay cosas que no valoran igual.

Como siempre el tiempo se encargará de que lo vean mas o menos como yo ahora.