Tengo una amiga que, juntamente con mi voz de la conciencia, me indica caminos. Después voy yo, y no hago caso ni a una ni a otra, y así me va. Entonces no me queda otra opción que recapacitar, reorientarme sobre mis propios pasos y volver a intentarlo escuchando a alguna de las dos.

Pues yo, al igual que mi amiga, he decidido alquilar "mi parking" pero no por plazas, sinó todo entero.

"Mi parking" esta compuesto de varias plazas:

  • - tengo una plaza familiar que es grande y cómoda, actualmente ocupada (y espero que por muchos años) y que es fácilmente ampliable. De hecho espero que mi hermana la amplie en los próximos años.
  • - tengo otra más maternal, que ya está completa, y está justo al lado de la familiar. Incluso a veces las usuarias de ésta, ocupan la anterior.
  • - después tengo otra, muy espaciosa, donde los clientes que la ocupan, van variando en el tiempo. Los hay fijos que ya llevan años de alquiler, los hay de nueva incorporación pero que se estan ganando su sitio, y los hay que en función de la temporada entran y salen pero siempre son bien recibidos. Esta plaza es la de los amigos y conocidos.
  • - tambien hay una plaza laboral que, aunque no esté en un lugar destacado, es importante tenerla alquilada.
  • - junto con ésta última, tengo la de la profesionalidad, muy similar a la anterior y que se complementan. Hay quien las alquila por separado, pero yo las tengo en un 2x1.
  • - finalmente queda una plaza. Es la de la pareja. Ésta también es amplia pero no ampliable (solo hay capacidad para uno), admite variedad de modelos y a diferencia de otros parkings, al alquilarla no es posible separar en pequeñas parcelas la propia plaza. Actualmente está libre, y el que la acepte deberá hacerlo con todo el pack, ya que es indivisible: mi parte fisica, mi parte emocional y mi parte mental. Y a su vez estará obligado por contrato, aunque sea verbal, de aceptar las otras plazas ya existentes.

Bien, queda expuesta mi oferta de alquiler y recuerda este parking no se alquila por plazas, sino entero.